15 de abril de 2010

LA PAREJA: COSA DE DOS

La idea del compañero es uno de los problemas más comunes con los que tiene que lidiar la mayoría de las parejas.
Esto es más común en las mujeres, se piensa que el compañero todo lo puede hacer, nunca se va a enfermar, nunca va a tener problemas y es casi un dios.
Hay que tener mucho cuidado, el no ver las debilidades del otro hará que siempre esperes demasiado de él y que incluso le exijas más de lo que puede dar. Es por eso que hay que tratar de ser realista y ver los defectos del hombre, no para echárselos en cara, sino para darle su lugar de humano que se puede equivocar y puede cometer errores igual que tú.
Otro problema que es muy generalizado, es el dar por un hecho a la pareja como adivina, que sabe lo que quieres, lo que piensas, lo que necesitas, debido a que te conoce totalmente.
Aunque esto sería muy hermoso, la realidad es otra. El otro no es un psíquico, no puede adivinar las cosas, ni puede saber de antemano algo, sin que tú no se lo digas. El problema sobreviene a la hora en que se asume que el hombre sabrá siempre todo, cuando se descubre que no es así, viene el reclamo y la desilusión. Además se vuelve un obstáculo para la comunicación, pues tú no sientes la necesidad de decir lo que sientes, "para qué si él ya lo sabe".
Esto se da debido a que te has compenetrado tanto con esa persona que pensamos, inconscientemente, que está dentro de nosotras y creemos que debe entender todos nuestros signos y nuestros pensamientos tan bien como nosotras.
En una relación de pareja nunca se debe asumir nada, nunca debe darse nada por sentado, no hay nada escrito, y todo hay que decirlo, conversarlo. La comunicación es clave en el proceso de no pedir imposibles, de no pelear por algo que el debió entender, o que tenía que ser de una u otra forma.
Trata de ser realista, de comunicarte y de no exigirle demasiado a tu pareja. La relación será más sincera, unida y más sólida.
COSA DE DOS
Las relaciones de Pareja son algo que a todos nos interesa, puesto que todos tendemos, hemos tenido o tenemos relaciones de pareja, bien sea hombre-mujer, hombre-hombre o mujer-mujer. Todas las reflexiones que puedan salir sobre el tema, aquí tendrán su acojimiento, y es de interés general, no solo lo que pueda decir yo al respecto, sino lo que todos podamos aportar.
La Pareja no es lo que esta en crisis hoy día, es más bien el matrimonio. La evolución social, laboral, intelectual y cultural de la mujer en Europa, hace que las bases sobre las que se establecían hace unas década las relaciones de Pareja de cara a la formación de una familia, han cambiado, y es papel tanto del hombre como de la mujer el establecer por tanto otras bases bien diferentes a las que se establecía anteriormente. No sólo el papel de la mujer ha cambiado, sino que también han cambiado los sistemas de valores hacia el respeto más integral de la persona, bien sea hombre o mujer, y es también gracias a los medios de comunicación que posibilitan la denuncia a la transgresión de los mismos, tanto en radio, como en televisión, como en medios de prensa y también, y por supuesto en internet.
La comunicación y el conocimiento del otro, antes de establecer relaciones de cara a una vida ,es fundamental tal y como siempre lo ha sido, pero hoy día aún más, puesto que la igualdad en derechos y obligaciones que se establece como base hoy día en el seno de la Pareja, hará que nada esté preestablecido sino más bien en el respeto al otro en todas las dimensiones de la persona. El respeto al otro es consecuencia del conocimiento del otro, no sólo del conocimiento que se estableció cuando se conocieron, sino en la evolución de la persona y de su personalidad a lo largo del tiempo. Establecemos como base que las personas evolucionan y no son las mismas a lo largo del paso del tiempo.
Esto requiere una puntualización y un "reconocimiento" contínuo del otro, basado en el diálogo, en donde la escucha ha de ser un continuo permanente, que debe partir del interés por el otro, no solo basado en el amor pasional o romántico, sino en el interés por la persona a la que nos hemos unido por amor. Lo que se establece en el amor romántico o enamoramiento de los primeros momentos, no sirven como base para el conocimiento del otro, ya que se trata de sentimientos que anulan la voluntad e incluso la objetividad para la escucha y el conocimiento más en profundidad del otro. Son momentos de romanticismo, en los que se está en un estado alterado de consciencia muy "arrebatador", que hace que uno no piense más que en lo maravilloso del otro ser, y en los maravillosos momentos que pasan juntos, pero en el que no se conoce a la persona en su realidad holística, en su totalidad. Es por eso que pongo en guardia a los enamorados, que no ven en el otro más que portadores de felicidad extrema. Son los momentos en que se dice "soy tuya" o "soy tuyo" sin caer en cuenta de la gran equivocación que ésto supone para cuando éste estado termine. El romanticismo es perecedero, como bien sabemos todos los que lo hemos vivido, y se produce fundamentalmente en la adolescencia, cuando la ignorancia sobre las dificultades que presenta la convivencia, hace que no pensemos en que pueda haber inconvenientes. Son momentos en que las hormonas comienzan a hacer estragos en nuestro cuerpo y en nuestras emociones, pero en los que la experiencia es prácticamente nula y por tanto nos podemos llevar fuertes decepciones que nos pueden hacer sentir los más profundos sufrimientos. Son aprendizajes.
Partimos de la base de que en una relación de pareja hay tres vidas: la vida de uno, la vida del otro y la vida que tienen en común. Y las vidas particulares de cada uno han de ser negociadas, aceptadas y respetadas por el otro. Es el tema de la confianza y entramos en el tema del respeto al territorio particular de cada uno. La territorialidad es importante a tener en cuenta y facilitara una mejor convivencia, además de evitar incomodidades que puedan desembocar en considerar al otro como un "intruso" en nuestra vida en vez de un compañero solidario o un aliado. Tiene que ver con el respeto al otro del que hablábamos antes, pero tiene sus matices de los que hablaremos en el artículo sobre territorialidad.
Si aprendemos a vivir las decepciones y los sufrimientos relacionados con el amor de Pareja, como Maestros que nos dicen cómo es mejor llevar las cosas relacionadas con el corazón, y hacia dónde NO dirigirse, podemos considerar que la aventura de la vida tiene el aliciente de enseñarnos a vivir cada vez con más plenitud nuestro mundo relacionado con las Cosas de Dos.

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12 de marzo de 2010

HOY SERE FELIZ


Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste.

Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré por nada.

Hoy agradeceré a Dios la alegría y felicidad que me regala.

Hoy trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré al mundo como es y procuraré encajar en él.

Si sucede algo que me desagrada, no me mortificaré ni lamentaré: agradeceré que haya sucedido.

Porque así se puso a prueba mi voluntad de ser feliz.

Hoy seré dueño de mis sentimientos, de mis nervios, de mis impulsos.

Para triunfar tengo que tener dominio de mí mismo.

Hoy trabajaré alegremente con entusiasmo y pasión.

Haré de mi trabajo una diversión.

Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría.

Comprobaré mis pequeños triunfos: no pensaré en los fracasos.

Hoy seré amigable. No criticaré a nadie.

Si comienzo a criticar a una persona, cambiaré la crítica por elogios.

Toda persona tiene sus defectos y sus virtudes.

Olvidaré los defectos y concentraré mi atención en las virtudes.

Hoy evitaré las discusiones desagradables.

Hoy voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión.

Hoy viviré con calma, con paciencia, porque la prisa es el enemigo de una vida feliz y triunfante.

No permitiré que la prisa me acose, ni que la impaciencia me abrume.

Hoy tendré confianza en mi mismo.

Hoy haré frente a todos los problemas con decisión y valentía y no dejaré ninguno para mañana.

Hoy no tendré miedo. Actuaré valientemente.

El futuro me pertenece.

Hoy tendré confianza en que Dios ayuda a los que luchan y trabajan.

Hoy no envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo.

Contaré mis bienes y no mis males. Compararé mi vida con la de otros que sufren más.

Hoy trataré de resolver los problemas de hoy.

El futuro se resuelve a asimismo.

El destino pertenece a los que luchan.

Hoy tendré un programa que realizar.

Si algo se queda sin hacer, no me desesperaré, lo haré mañana.

Hoy no pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie.

Practicaré la ley del perdón.

Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a otras personas.

Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia con su amor.

Hoy haré un bien a alguien. ¿A quién? Buscaré a alguna persona para hacerlo, sin que lo descubra. Seré cortés y generoso. Trataré de pagar el mal con un bien.

Al llegar la noche. Comprobaré que Dios me premió con un bien.

Al llegar la noche, comprobaré que Dios me premió con un día de plena felicidad.

......Y mañana haré otro día como hoy

...........Y TU??? ¿Qué harás?

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1 de febrero de 2010

ETAPAS DE LA VIDA

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.

Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminas con tu trabajo? ¿Se acaba la relación? Ya no vive más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acaba? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente revolcándote en los "porqués"; en devolver el cassette y tratar de entender porqué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. Al terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió.

Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso a veces es tan importante romper fotos, quemar cartas, destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres.

Suelta. El resentimiento, el prender su televisor personal para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar... ¿a qué?, necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Así puedes enfrentarlos ya y ahora, házlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos. Dite a tí mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque tú ya no encajas allá, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, tú ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero... cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta...Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, ¡te ayudará! definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

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